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Cuando hace unos años, la famosa señal de cable HBO presentó al mundo, un documental sobre las costosas y divertidas jaranas de estas chicas en el Bunny Ranch, el negocio del polémico Dennis Hof no volvió a ser el mismo.
A raíz del impacto causado por el documental, el año pasado, la cadena de televisión estadounidense decidió convertir el rancho de las conejitas en una erótica serie dividida en once capítulos donde las sensuales barbies del sexo compartían su vida frente a cámaras. Un Reality Show, con escenas de alto voltaje donde la palabra inimaginable o extraño no existe.
Cuando el visitante ingresa a la recepción es saludado por las chicas de turno, y es informado sobre el tour sexual. Aquí, el turista puede encontrar todo tipo de mujeres: Rubias, morochas, delgadas y proporcionadas. Jóvenes, maduritas y hasta chicas muy pequeñas.
En esta ocasión, un nervioso camarógrafo y este reportero tuvieron que interpretar el papel de clientes y aceptar ser sometidos a los encantos de la coreana Maya Love, la figura de Brooklyn Star, los intensos juegos de la coqueta Bunny Love, la inocencia de Chey Stone, la experiencia de la tigresa Desi Foxx, la belleza de la suavecita Kelly Skyline, las provocadoras propuestas de Nikki Brezze y Misty Moore y las historias de dos jóvenes estrellas del cine triple X como Kacey Jordan y la reina del tubo, la hiperactiva Sunny Lane.
Las estrategias de seducción de las conejitas son muy variadas. Cada una utiliza sus mejores argumentos para animar al ocasional visitante a ingresar a sus peligrosos cuartos.
Pasadas las dos de la tarde, creíamos que las armas de las más jóvenes podían hacer caer a cualquier ser humano pero aún nos faltaba conocer a la Pantera del Bunny Ranch, a la sensualidad hecha mujer: La experimentada Dessi Foxx.
Pero sin duda la estrella del rancho de las conejitas es la reina del tubo, la caliente Sunny Lane, una joven actriz del cine triple equis. Sunny Lane dice que debe su buen estado físico a su pasado deportivo. Hacía patinaje sobre hielo y vive enamorada de su cuerpo.
A estas alturas del reportaje, se debe estar haciendo una sola pregunta. ¿Cuánto puede llegar a ganar una de estas chicas en el Bunny Ranch? Escuche, algunas pueden hacer nada. Otras 20 mil dólares. Cada semana los ingresos varia Varía.
Una muñeca como Bunny Love puede llegar a ganar en una hora por sus servicios sexuales, dos mil dólares, siempre y cuando el cliente le caiga simpático porque sino es así, su tarifa puede duplicarse. Es decir, 4 mil dólares por 60 minutos de ardientes juegos en una habitación.
Pues bien, en este glamoroso rancho, las conejitas de Dennis viven entre fiestas que acaban en orgías, ensayos de futuros juegos sexuales o esperando a que el estruendoso timbre de la puerta les advierta que ha llegado un nuevo cliente.
El humor y el descaro de Dennis Hof podría ser chocante para algunos, pero lo cierto es que pese a las duras críticas que pueda recibir, este proxeneta encubierto en la fastuosidad pintoresca de su colorido negocio, sólo piensa en extender su imperio del sexo por todo el mundo.
El futuro del Bunny Ranch es solo más diversión. Siempre habrá clientes y siempre habrá chicas nuevas.Habrá Bunny Ranch por todos lados, en Perú, en Japón, en Alemania, como si fueran una cadena de cafés, en todos lados.
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